Un fin de semana en Cuenca

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Cuenca, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es una de las capitales de provincia de Castilla – La Mancha. Conocida sobre todo por sus Casas Colgadas, así como por la Ciudad Encantada o el Nacimiento del Río Cuervo, situados a las afueras de la ciudad.

Cuenca se trata de una ciudad pequeña, fácil de controlar e ideal para un fin de semana de descanso y desconexión. Puede recorrerse de punta a punta andando, donde las distancias más largas no superan los 30minutos en un paseo tranquilo.

Fundación Antonio Pérez
Vista desde la Fundación Antonio Pérez

Breve Historia de Cuenca

La Historia de la ciudad de Cuenca empieza desde hace muchos siglos, con la convivencia conjunta de lobetanos y celtíberos, siendo ocupada también en la época del Imperio Romano. Cuenca se consolida como centro urbano en la época islámica, donde los artesanos conquenses adquieren gran importancia, y la población aumenta de manera considerable. La ciudad fue tomada por Alfonso VIII en 1177, quedando los musulmanes relegados al barrio de la Mangana, y los cristianos empezaron a hacer crecer la ciudad, sobre todo en torno a la Plaza Mayor. La ciudad de Cuenca llega a tener una gran expansión económica gracias a su industria ganadera y textil, que desaparecería por motivos económicos a mediados del siglo XVII.

Cómo ir

Para llegar a Cuenca hay diversas posibilidades, en coche, en autobús, en tren o en AVE. Nuestro consejo es ir en coche, ya que las comunicaciones con el Río Cuervo y la Ciudad Encantada, sin coche, se hacen tediosas y muy caras: sólo existen autobuses turísticos donde el precio más económico es de 50 € por persona, con almuerzo incluido, o bien en taxi, donde la tarifa media es de 60€.

Qué ver

Es evidente que la referencia por antonomasia de Cuenca son sus Casas Colgadas, construidas sobre el siglo XIV. Para llegar a ellas te recomendamos un recorrido muy especial, que empieza en el Parador de Cuenca (un antiguo Convento de San Pablo, del siglo XVI). Es uno de los puntos más altos de la ciudad, y está situado al otro lado del Huécar, desde el cual podemos contemplar todo el frente de la ciudad. Para cruzar la hoz del Huécar deberemos ir por el puente de hierro de San Pablo, de 1902 y que mieda unos 60m. Este fantástico paseo te recomendamos que lo hagas tanto de día como de noche, ya que al caer la noche, la ciudad se ilumina y la imagen es inmejorable.

Casas Colgadas de Cuenca desde el Parador
Casas Colgadas de Cuenca desde el Parador

En las casas Colgadas nos encontramos con el Museo de Arte Abstracto Español, con obras de artistas tan importantes como Chillida, Zóbel, Tápies, etc. Para estudiantes la entrada es de sólo un 1,50€, y en él disfrutaremos no sólo de grandes obras de arte, sino también del paisaje que desde las ventanas se nos ofrecen, así como del interior de estas viviendas, que desde fuera aparentan tres o cuatro plantas, pero interiormente pueden alcanzar un gran número de plantas.

Una vez visitamos este museo, seguimos caminando por la calle Obispo Canónigo y Valero, y llegamos a la Plaza Mayor. La plaza se encuentra presidida por el Ayuntamiento, de estilo barroco, y rodeada de edificios de muy diversos colores, capaces de captar la atención y haciendo de este lugar algo especial. Encontramos en

esta plaza la Catedral, que comenzó a construirse en el siglo XII y duró hasta el siglo XVIII. El interior de la Catedral es precioso, con mucha historia. Sus vidrieras fueron realizadas por gente de Cuenca, con colores que crean un ambiente muy particular.

Si seguimos por la calle San Pedro, nos encontraremos con la Iglesia San Pedro, que subiendo a su campanario alcanzaremos el punto más alto de Cuenca, desde donde echar bonitas fotos aéreas. Cerca de esta, nos encontramos el Convento de las Carmelitas, que acoge la Fundación Antonio Pérez, donde nos encontramos obras de arte contemporáneo, del panorama nacional e internacional, como Saura, Millares o Andy Warhol. Las vistas desde este laberíntico museo son geniales, y el precio de la entrada por ser estudiantes es de tan solo 1€.

Ayuntamiento de Cuenca desde la Plaza Mayor
Ayuntamiento de Cuenca desde la Plaza Mayor

Si seguimos caminando por la calle Trabuco, llegaremos al arco de Bezudo, unos restos de la antigua muralla árabe, al que podemos subir y echar bonitas fotos. Pasando por debajo del arco llegaremos a una calle de bares y restaurantes donde poder tomar una cerveza fresquita con un pincho para reponer fuerzas después de tantas subidas.

Si volvemos ahora a la otra zona de la Plaza Mayor, y en lugar de subir por la calle San Pedro, pasamos por debajo del Ayuntamiento y bajamos por Alfonso VIII, calle llena nuevamente de colores, y que nos lleva al puente de San Antón sobre el río Júcar, y que unos metros a su derecha nos conduce a los rascacielos del río Júcar, casas de unas diez plantas que cuelgan sobre el río.

Estos son alguno de los lugares turísticos más importantes de Cuenca. La ciudad de Cuenca es además un lugar para pasear, para disfrutar y relajarte. Pararte en alguno de sus parques como el de San Julián y disfrutar de los conciertos programados para las noches de verano.

Dónde comer

Nuestra primera recomendación es sin duda, la Bodeguilla de Basilio, en la calle Fray Luis de León. Cuando llegues, no te sientes, simplemente pide la bebida que más te apetezca y ellos te servirán con cada consumición una pre-tapa y una tapa, de gran calidad y en gran cantidad. Si llegas a la cuarta consumición probarás sus deliciosas costillas de lechal.

Te recomendamos también para comer, que pares en la calle San Francisco, con varios bares y restaurantes, donde sirven tapas y platos, de precios en buena relación a la calidad. Eso sí, llega pronto, porque esta calle se llena en horas puntas.

Si lo que quieres es ir a tomar unas copas, te recomendamos “la Calle“, como se conoce (C/ Doctor Galíndez). Llena de pubs y bares de copas.

Imagen de la ciudad desde el arco de Bezudo
Imagen de la ciudad desde el arco de Bezudo

Dónde dormir

Para dormir paramos en el Hotel Plaza (http://www.hotelplazacuenca.es/), en la calle Sándalo, en la parte nueva de la ciudad. Es un hotel de dos estrellas, pero las habitaciones son muy acogedoras y muy limpias, y el personal del hotel es genial, muy agradables y amables.

Si vas a Cuenca, esperamos que te sirva esta pequeña guía, y que nos cuentes tu experiencia personal. Igualmente si tienes algún lugar que recomendar para visitar o dónde comer, no dudes en hacerlo, ¡tu opinión nos interesa, mochilero!